ISSN 1678-0701
Número 71 (volume 19, série 2)
Junho-Agosto/2020
Números  
Início      Cadastre-se!      Procurar      Área de autores      Contato     Apresentação     Normas de Publicação     Artigos     Notícias     Dicas e Curiosidades     Reflexão     Para sensibilizar     Entrevistas     Arte e ambiente     Divulgação de Eventos     Sugestões bibliográficas     Educação     Sementes     Gestão Ambiental     O Eco das Vozes     Relatos de Experiências
 
Educação

No. 71 - 08/06/2020
“SER LA MEJOR VERSIÓN DE NOSOTROS MISMOS”  
Link permanente: http://revistaea.org/artigo.php?idartigo=3952 
" data-layout="standard" data-action="like" data-show-faces="true" data-share="true">

Mandala: Alas para la Paz (Esther Mónica Shocron B.)

Ser la mejor versión de nosotros mismos”

Quien no da lo mejor de sí mismo priva a la humanidad de ese talento singular.

Descubramos la mejor versión de nosotros mismos

ylos dones que tenemos para ofrecer



Frase inspiradora: Viva aceso, olhando e conhecendo o mundo que o rodeia, aprendendo como um índio (...) seja uma índio na sabedoria - Darcy Ribeiro



Quiero compartir parte de “Carta abierta a la gran familia humana, frente a la gran agitación planetaria”.La escribí años atrás, pero en esta oportunidadme reservaré la fecha. Sólo pido que la leas con el corazón abierto para lograr una buena conexión, “de alto rendimiento y velocidad”.

“… En estos momentos de gran agitación planetaria, en que las noticias danzan en palabras y en imágenes alrededor de GAIA, recordemos nuestra GRAN UNIDAD. Somos miembros de esta gran familia humana, planetaria y cósmica y lo que afecta a una parte de ella, en realidad nos afecta a todos.

Las experiencias de vida en estas circunstancias movilizan hasta la última molécula de nuestras anatomías, de nuestros sentimientos y pensamientos; trascienden tiempo y espacio hasta encogernos el corazón y tocar las puertas del alma, volviéndonos hacia un instante de callada pausa.

Siento aquí y ahora, que es prioridad conectarnos profundamente con ese espacio de comunión silenciosa, de conexión con la Gran Unidad, con el amor incondicional, con lo transpersonal, conscientes de nuestro sentido de trascendencia, para poder percibir con mayor facilidad, hacia dónde hemos de orientar nuestros pasos a cada instante.

Desde aquí, nos propongo asumir con espíritu de generosidad y servicio, el compromiso de estar plenamente conscientes de la necesidad de nuestra disponibilidad para fines que trascienden lo personal, que hacen al Bien Común y facilitan nuestra flexibilidad para adaptarnos rápidamente a los giros de las circunstancias y hacer nuestra parte, en el Gran Contexto en el que todos vivimos….”

Y eso decía en aquellos días... Y, justo hoy, en las circunstancias actuales de esta mega-experiencia planetaria compartida, me reencuentro con este texto… Casualidad?Causalidad?Veamos si estas palabras aún están vigentes.



Y aquí vamos!!! Con la inspiración a flor de piel, sintiendo, percibiendo y con el anhelo de seguir compartiendo y co-creando.



Circunstancias especiales

Dicen que cada crisis es una oportunidad; que toda experiencia que nos conmueve, nos transforma. Pero… Somos conscientes de esto? Nos plantamos con sabiduría frente a estas circunstancias?

Indaguemos un poco…



A veces me pregunto: qué puede ser más inspirador para quien lee? Leer experiencias en primera persona? O leer largas narraciones impersonales?

Por mi parte, siento que hablar en primera persona me conecta con la esencia misma de la experiencia y al compartirla, ella se vuelve vital y llega con una vibración distinta a la que tendría si sólo fuera una narración intelectual. Las experiencias que se comparten desde esa conexión íntima, transmiten palabras con corazón y tienen una gran fuerza inspiradora para quienes las leen o las escuchan; son generadoras de emociones, sentimientos, analogías y también, de reflexiones que ponen en movimiento la voz interna de quienes entran en sintonía con ellas. Entonces, creo que pueden tener un “para qué”…

Y aunque no sé por qué apareció esta reflexión inesperada… la tomo y la comparto, porque algún mensaje traerá… tal vez.



Pensaba en la expresión “aislamiento físico social” y a mi mente llegó la palabra “individualidad”; pensaba en la palabra “reunión” y mi pensamiento la asoció a “reencuentro”. Pero también esas palabras me llevaron a otras, porque la mente es muy inquieta; busca datos, analiza, compara, asocia, se pregunta, se responde o, no…Está activa. Y aparecen, entonces, asociaciones libres que van diseñando una trama que puede resultar inspiradora.



La palabra “individualidad”me conectó con la idea del silencio; el silencio,conla mirada interna; la búsqueda interna,con la posibilidad de nuevos descubrimientos sobre mí misma y sobre el mundo que me rodea. Y esos descubrimientos son los que mepermiten ampliar mi visión acerca de la vida yesa visión ampliada, la que me habilita para transformar, recrear y co-crear, enriquecida por los nuevos hallazgos.

La palabra “reunión”, me lleva ala idea deun rencuentro y el rencuentro,a la de volverme a encontrarconmigo misma y con los demás. Entonces, ese rencuentro conmigo misma, lo asociotambién con “re-descubrir”,es decir, hallar esos pequeños detalles que no había visto, o esas otras posibilidades que no habíatenido en cuenta; o quizás, también, esos ángulos de visión que no había experimentado por las razones que fueran. Y escucho esa voz interna que me recuerda ver todo con nuevos ojos, para ajustar el foco de mi mirada y mejorar la calidad de la imagen o las imágenes que mi mente pueda captar.



Podemos sentirnos libres aún en aislamiento físico?

Si considero que la libertad es un estado interno de profunda conexión con nuestro ser… entonces me respondería que sí! Pero si veo la libertad como un permiso externo a mí, la respuesta sería diferente y entonces diría, NO!

Pero en este momento, nos propongo caminar el sendero de la libertad en nuestra interioridad.



Estar aislados crea la posibilidad de un espacio personal de uso exclusivo, que nos brinda múltiples alternativas que podemos considerarlas y tenerlas en cuenta o dejarlas pasar; eso depende de nuestra propia decisión; va más allá de decretos, o leyes, o pautas externas; quedan en el campo de uso exclusivo del libre albedrío -facultad inherente a nuestra calidad de ser humano-.Tomar la decisión de ir al encuentro de ese “espacio de silencio personal”, puede devolvernos el sentimiento de la “libertad de ser”, si es que lo hemos perdido.



Cómo vivimos nuestras experiencias? Nos preguntamos lo suficiente para mirarnos en profundidad y descubrirnos día a día?

Creo que precisamos preguntarnos más y hacer más pausas para realizar esos viajes internos, para vivir esa aventura de conocernos, de alcanzar rincones íntimos que permanecían ocultos para nuestra mirada curiosa… ¿O tal vez, no los alcanzamos a ver porque nuestra mirada había puesto en pausa su curiosidad?

Pero hay algo que debemos tener en cuenta: existen circunstancias únicas que la vida nos prepara secretamente, que son oportunidades óptimas para decidirhacer esos viajes o dejar pasar la oportunidad.



Descubrir la mejor versión de nosotros mismos

Hoy, en estos tiempos de “aislamiento físico”, aparece una diversidad de experiencias personalizadas, algunas de ellas compartidas en sintonía por muchas personas. En este aislamiento -surgido de un evento macro y tal vez no elegido voluntariamente por muchos- se revelan la necesidad de vivenciar las cercanías más allá de las distancias físicas; la necesidad de rescatar las simplezas cotidianas y también, la de ir hacia adentro, para descubrirnos despojados de máscaras y apariencias y trabajar nuestra espiritualidad, comprenderla, vivenciarla y expandirla.



Y para sintonizarnos con estos tiempos de cambios, necesitamos modificar hábitos o renovarlos; decidir transitar con confianza el puente que va desde nuestro interior hacia el contexto en el cual vivimos y atrevernos a fluir con la incertidumbre que ha despertado tantas preguntas a nivel individual y grupal.

Para poder seguir adelante yacceder a los recursos apropiados para una nueva dinámica de vida, tendremos que ajustar algunas formas de acción.



Sacar a la luz la mejor versión de nosotros mismos

Precisamos sacar a la luz la mejor versión de nosotros mismos, sentir el proceso de lo que vamos haciendo paso a paso, conscientes de ello en todo el trayecto. Precisamos alcanzar la “profesionalidad” en la vida personal, en lo cotidiano, para ir al encuentro de nuestra excelencia como seres humanos.

Y éstas son más que “palabras bonitas”!!! Están diseñando una hoja de ruta para que la vayamos completando, conscientes que estamos haciendo camino al andar.

Para hacerlo posiblehay soltar estructuras, avanzar entre prueba y error, ser flexibles y comprender que cada momento es “novedad”, que atrás queda todo lo que ya fue; que estamos en una constante renovación y que renacemos cada día.

Es una tarea minuciosa que implica dedicación de tiempo completo. Precisamos ir limpiando día a día, aquello que mancha y opaca el brillo de nuestro diamante interior r ir al encuentro de nuestro esplendor.

Esto se transforma en un camino hacia la perfección; y para perfeccionarnos, primero necesitamos conocer, para poder ajustar conceptos; pero la experiencia es la que nos brinda sabiduría y la que sella el proceso de crecimiento y evolución; es la que nos vincula directamente con nuestra espiritualidad; la que va poniendo voz a los impulsos del alma y a la expresión de todos sus dones, en lo cotidiano.



¿Qué es-entonces- la espiritualidad?

Le espiritualidad es la voz del alma en acción, en perfecta comunión con todo; es la expresión de la sabiduría brindada por la experiencia, alineada con el alma que sustenta nuestra vitalidad.

El cuerpo físico es lo finito, lo terreno, lo mutante; es el alojamiento del alma.

El alma es lo infinito, lo que perdura, lo que trasciende los límites temporales y corporales y que prescinde de la necesidad de ser modificada.

El alma es lo que es; es esencia y necesita expresarse hacia afuera, manifestarse en acciones concretas y ofrecer sus dones a la humanidad, desde su singularidad, desde ese pequeño rincón del mundo en el que habita su cuerpo.Y nosotros, necesitamos descubrir esos dones, sentirlos, aceptarlos, comprenderlos y brindarlos.



Y pienso entonces, en la espiritualidad cotidiana, que eslaque sostiene diariamentela conexión activa entre el alma-esencia y nuestro mundo físico-corporal. Nosotros somos los responsables de lograr que esa conexión se sostenga en todo momento e impregne toda nuestra vida, nuestras acciones, palabras, decisiones, elecciones; y que se manifieste con toda su fuerza, en nuestras relaciones y en nuestros recorridos cotidianos -interiores y sociales-.



Y en este movimiento de la mente y de los sentimientos, las preguntas siguen apareciendo, ayudándonos a recorrer el sendero hacia la profundización del crecimiento espiritual.

¿Quién soy yo?, me pregunto…

¿Soy el nombre que llevo? ¿Soy hija-hijo; madre-padre, abuela-abuelo; nieta-nieto? ¿Soy un título profesional? ¿Soy un rol, un status dentro de un grupo? ¿Soy las cosas que poseo, la casa en la que vivo, los objetos que me rodean? Nada de esto soy!!! Todo eso cambia, es transitorio, modificable, no da identidad; sólo la decora, le da un toque, la adorna; como el cuerpo físico, que da soporte planetario al alma.

Pero sí puedo decir que soy “esencia”, soy el” alma “que me anima, que me da la vitalidad; soy lo que permanece, lo que es más allá de lo temporal y lo corporal. Porque el “ser” es inmutable y atemporal.



En esta circunstancia planetaria especial, nos toca considerar ser servidores de la vida, trascender lo personal y convertirnos en almas expandidas; es decir, pasar de ser “magnánimos” a ser “longánimos”.

Magnanimidad y longanimidad son dos expresiones con una gran fuerza inspiradorapara este recorrido. La magnanimidad nos vincula con el alma grande; y la longanimidad, con el alma extensa o expandida. Y ambas se vinculan con la mejor versión de nosotros mismos.

Por qué?Porque la longanimidad es una virtud que fortalece la bondad, la generosidad, la clemencia, la voluntad de amar, la voluntad de brindarnos a los demás, de sostener el buen ánimo en circunstancias adversas, de sostener nuestra resiliencia en el tiempo; representa nuestra voluntad de poner al servicio de la humanidad nuestro talento, que en definitiva, es poner en acción la mejor versión de nosotros mismos.



En estos nuevos tiempos, se hace imprescindible conectarnos con la generosidad, la cooperación, la amorosidad,la bondad, el servicio y se vuelve casi urgente, trascender las fronteras de lo personal eir más allá de nosotros mismos.

Para poder lograrlo, primero necesitamos descubrirnos; sacar prolijamente cada una de las capas que ocultan nuestra luzpara que se revele nuestra esencia. Necesitamos estar alineados con el alma, porque ella representa la armonía en la vida y le da sentido.

Para vivir una vida “con sentido”, necesitamos expresar nuestra singularidad a través de nuestros dones, compartirlos y brindarlos a los demás. Cada persona tiene sus talentos para contribuir -en esa confluencia de singularidades- a la evolución de la humanidad. Y para que sea posible, nuestra tarea personal es manifestar la mejor versión de nosotros mismos.



Cómo ser la mejor versión de nosotros mismos?

Aquí van algunas pautas que pueden ayudarnos:

* Profundizar y fortalecer nuestra conexión cotidiana con el alma, sus cualidades y sus dones

* Buscar permanentemente ese sutil equilibrio entre el mundo del espíritu y el mundo físico, externo y contextual

* Reconocer nuestrostalentos, aceptarlos, expresarlos y donarlos

* Ser conscientes de nuestro renacimiento cotidiano. Cuando renacemos renovamos nuestra vitalidad, afianzamos nuestra flexibilidad y dejamos atrás lo obsoleto.

Y… ¿Qué es lo “obsoleto”? Es lo que ya no hace cantar a nuestro corazón; es aquello que dejó de conmovernos e inspirarnos; es lo que dejó de encender la chispa en nuestra mirada.



¿Cómo reconocemos la mejor versión de nosotros mismos?

La mejor versión de nosotros mismos nos da alegría, enciende nuestra mirada, nos dibuja una gran sonrisa, nos hace sentir en paz y vibramos en armonía.

La mejor versión de nosotros mismos es la que nos expande y nos asocia a los demás con bondad, compasión y amorosidad, sin cuestionarnos si ve la vida desde la misma perspectiva en que nosotros la vemos.

Y se manifiesta cuando

*Nos damos cuenta que vemos en los demás -en primer lugar- su bondad, sus dones, sin abrir juicios por sus cualidades, sus creencias o su visión del mundo.

*Nos damos cuenta que nos vemos en los ojos de los otros

*Sentimos que se desvanecen las fronteras externas

*Sentimos que nuestros movimientos son una danza vital y multi-rítmica y que nuestro “groove” acompasa el “groove”(1)de la vida diaria

*Nos damos cuenta que sonreímos sin motivo aparente

*Nos sentimos en comunión con todo (conciencia de Unidad)

*Percibimos que nos conmueven las cosas simples de la vida cotidiana

*Nos sentimos diariamente en expansión

(1) groove: –en música- es la sensación rítmica expansiva, es el sentido del “swing” creado por la interacción de la música con quien la interpreta. Encontrar el “groove” es encontrar el pulso, el patrón rítmico, el espíritu, el sentimiento, es descubrir el espíritu que impulsa al movimiento, cuando se interpreta la música o se escucha.



En este tránsito hacia el encuentro con la mejor versión de nosotros mismos vamos también, al encuentro de nuestro “ser espiritual humano” y simultáneamente, recorremos un camino hacia nuestra perfección espiritual, que se manifiesta cuando:

*Dejamos de ver a los demás como una amenaza para nuestra identidad

*Dejamos de sentir la necesidad de “ser aplaudidos” y brindamos nuestros dones con absoluta naturalidad, espontaneidad, desapego y generosidad

*Dejamos de intentar cambiar a los demás

*Todo lo que hacemos, lo hacemos con alegría y serenidad, trascendiendo el ojo crítico de los demás

*Abandonamos las estridencias y nuestra expresividad se manifiesta sonora y rítmicamente armoniosa

*Logramos encontrar en los demás aquellas cualidades que nos conectan con la bondad yel amor.

*Ofrecemos nuestros dones a través del amor y la bondad

*Sostenemos naturalmente nuestra espiritualidad cotidiana



En todo este recorrido, ir al encuentro de nuestro esplendor e irradiar su luz a través de todo lo que hacemos en la vida es nuestra decisión y depende de nuestra voluntad caminar en esa dirección.

Quizás, esta mega-experiencia planetaria compartida que estamos viviendo en estos momentos, nos está dando la oportunidad de elegir sostener la conexión con nuestra propia fuente de luz y vivenciar profundamente la libertad de SER. Porque en realidad, somos seres espirituales aprendiendo a ser humanos y planetarios; pero tal vez… lo hemos olvidado!

Esther Mónica Shocron Benmuyal

Embajadora de Paz

Distinción otorgada por Mil Milenios de Paz y Fundación Paz, Ecología y Arte

http://alaluzdelavida.blogspot.com

http://semillasluzparalavida.blogspot.com

alaluzdelavida@gmail.com




" data-layout="standard" data-action="like" data-show-faces="true" data-share="true">
 
  Início      Cadastre-se!      Procurar      Área de autores      Contato     Apresentação     Normas de Publicação     Artigos     Notícias     Dicas e Curiosidades     Reflexão     Para sensibilizar     Entrevistas     Arte e ambiente     Divulgação de Eventos     Sugestões bibliográficas     Educação     Sementes     Gestão Ambiental     O Eco das Vozes     Relatos de Experiências